Un pequeño diálogo conmigo:
- ¿Serías mi esclavo?
- La respuesta a esta pregunta resulta tan obvia que no
merece siquiera que se la considere.
- ¿Y si te diera a cambio unas hojas, las cuales te prometo
que luego podrás intercambiar por bienes y servicios, serías mi esclavo?
- No.
- ¿Y si a eso le sumamos mi compromiso de cumplir con una
serie de reglamentaciones que me impidan, entre otras cosas, el maltrato
físico, serías mi esclavo?
- Pero eso no sería esclavitud exactamente.
- ¿Por qué no?
- Porque a los esclavos se los consideraba menos que
animales, tenían menos valor incluso que muchos objetos, no había limitaciones
cuando se trataba de la esclavitud.
- Es cierto, pero los esclavos eran un capital que había que
cuidar como cualquier otro, de nada servía un esclavo enfermo, o que no tuviera
fuerza para hacer trabajos, y por eso había que cuidar de su salud y
mantenerlos bien alimentados, además, adquirir nuevos tenía su costo.
Pero cambiemos la pregunta entonces. En las condiciones antedichas,
¿seguirías todas mis órdenes?
- En condiciones normales no hay bien o servicio alguno que
quisiera canjear a cambio de mi libertad.
- Bien, para que te puedas sentir mas libre, restrinjamos
todas mis órdenes a un determinado conjunto mas o menos detalladas por escrito,
y a las reglamentaciones que me comprometo a cumplir, agreguémosle que no habrá
violencia psicológica, no habría discriminación ni abusos, te capacitaré para
que puedas cumplir con tus tareas, y si necesitara que estuvieras bajo mi mando
mas de 8 horas por día te retribuiré con el doble de lo pactado por cada hora
extra. En esas condiciones, ¿harías todo lo que te pidiera?
- ¿Cuál sería el costo para mi?
- Bueno, quizás lo mas importante sería el tiempo de tu
vida, te perderías 8 o 10, incluso si tuvieras que viajar, hasta 12 horas por
día, de actividades como estar con tu familia y en particular criar a tus
hijos, enriquecerte intelectualmente, meditar tranquilamente sobre los
problemas importantes que agobian a la humanidad y pensar en posibles
soluciones, colaborar con tus vecinos para hacer que todos vivan mas
cómodamente y por lo tanto un poco mas felices, darle rienda suelta a tu
creatividad en beneficio tuyo y de toda la sociedad, y hasta quien sabe, de
toda la humanidad. Además yo evaluaré si cumpliste eficientemente con tus
tareas asignadas y decidiré si corresponde mantener el acuerdo o no, estarás
todo ese tiempo bajo diferentes presiones, eso sumado a las expectativas que tú
mismo te hagas sobre lo que puedas conseguir intercambiar en el futuro con las
hojas que te daré, mas las presiones externas que te convencerán de que
necesitas hacer muchos intercambios para ser feliz, y que tendrás la obligación
de disponer de esas hojas para entregarle a la sociedad en su conjunto, para
ser aceptado en ella, y que te brinde mas o menos algunos de sus servicios,
harán que vivas con un nivel tan elevado de estrés que provocarán que bajen tus
defensas causándote a largo plazo todo tipo de trastornos en tu salud, tanto
física como psicológica, o sea que es posible que termines siendo adicto a
algún tipo de droga, al alcohol, al tabaco, a la comida, o un sinfín de otras
adicciones, que te darán la ilusión de liberación cada vez que canalices tu
ansiedad de esa forma.
- En primer lugar, teniendo en cuenta unas 8 horas de sueño,
y las actividades cotidianas que uno debe hacer en su hogar simplemente para
sobrevivir, que no son menos de 3 horas diarias considerando solamente el aseo
y la alimentación, me parece que 8 horas son demasiado, ni que hablar de más.
- Pero tendrías un día libre a la semana para poder vivir a
tu gusto, y 20 días más libres al año, a tu elección siempre y cuando yo esté
de acuerdo con tal elección.
- Aún así, me parece demasiado. En segundo lugar, los costos
que mencionaste son elevadísimos, no estoy dispuesto a canjear mi salud por
nada, y sin ser egoísta, hasta mis hijos necesitan de que yo esté saludable,
tanto física como mentalmente. Si hay una razón de vivir, un fin que perseguir
como seres humanos, creo que este sería trascender, sea con nuestras acciones,
o como mínimo a través de nuestros hijos, por la transmisión genética y la
evolución natural, ellos son por extensión, parte de nosotros mismos. Para esto
necesitamos estar saludables y disponer de tiempo, estar relajados, entonces
sería necesario también disponer de buenos ratos de ocio.
Además no me fío de ti, pues no te conozco tanto, y nada me
asegura que realmente pueda intercambiar luego esas hojas, y aunque así fuera,
no tendría control sobre el verdadero valor de las hojas, entonces al momento
de hacer el intercambio, podría ser
injusto para mi.
Tu podrías mentir y decir que no cumplí satisfactoriamente
mis tareas, incluso con toda esa reglamentación, podrías no cumplirla y sería
muy difícil sino imposible de demostrar para mi, en muchos casos sería tu
palabra contra la mía.
Lo que me propones significaría para mi una gran pérdida de
libertad, salvando las diferencias, sería un caso de esclavitud moderna.
Si realmente necesitara hacer intercambios por bienes y
servicios de otras personas, estoy seguro que podría negociarlo mucho mejor, y
lograría un beneficio mucho mas razonable para mi.
Así que mi respuesta, es definitivamente no.
- De acuerdo, permíteme hacer un último cambio de contexto,
en las condiciones actuales de la sociedad, con todas las leyes existentes,
¿trabajarías para mi?
- Bueno, si la paga es buena...
- Es acorde a lo que se paga en el mercado según el tipo de
tarea a desarrollar, hasta un poquito más, yo diría que es buena, aunque puede
ser necesario que hagas algunas horas extras, las que por supuesto se te
pagarán al doble de su valor.
- Y si no supiera como hacer...
- Se te dará toda la capacitación necesaria para que puedas
cumplir con las tareas asignadas, aunque en algunos casos será fuera del
horario laboral.
- Me parece una buena oferta, además necesito trabajar, ya
que el trabajo dignifica al hombre. Creo que la respuesta en este caso sería
si.
FIN.
Estimado lector, ¿cuántas veces te has sentido esclavo de tu
trabajo?, ¿cuántas veces has sentido que no tienes tiempo para vivir, que 8
horas de trabajo son excesivas?, ¿cuántas veces cuando gastas tu dinero, el que
te ganaste trabajando, sientes que te han estafado y que tu trabajo vale mucho
mas que eso? ¿cuántas veces te angustiaste porque sabes que algo anda mal, pero
no te animas a decirlo, porque sería ir en contra de la corriente y debes
cuidar tu trabajo?, ¿cuántas veces creíste que tus superiores tomaron malas
decisiones y tú podrías haberlo hecho mejor? ¿te has puesto a pensar alguna vez
por qué es necesario trabajar tanto? Si hay tanta gente desocupada, ¿por qué no
nos podemos distribuir mejor las tareas?, ¿te has puesto a pensar cuál es el
valor real de tu trabajo? ¿cuánto vale cada peso de tu trabajo? ¿cuántos
dólares vale cada peso? ¿quién le da realmente valor al dólar y por
consiguiente a tu trabajo? ¿sabías que al devaluar tu moneda, puedes comprar
menos con el dinero que ya te pagaron, vale decir, por el trabajo que ya
realizaste y habías calculado que tendría tal rendimiento?
¿Sabes qué porcentaje del PBI destina tu país para pagar la
deuda externa? ¿pensaste alguna vez que ese PBI se genera con la suma de tu
trabajo y el de todos tus conciudadanos? Vale decir que parte de tu trabajo, o
dicho de otra forma, un porcentaje de esas 8 horas diarias se destina
únicamente al pago de deuda externa, y no se está amortizando el capital, sino
solamente los intereses. Además ese porcentaje se traslada directamente, o sea,
30% del PBI significa 30% de tus horas de trabajo. ¿Te pusiste a pensar alguna
vez cuál es el verdadero fin de los intereses? ¿Por qué existen los intereses?
¿Y por qué deberían existir? ¿No crees que podría haber alternativas mejores,
que permitan vivir de manera mas justa? ¿No crees que los economistas ya saben
esto? ¿Te pusiste a pensar que ante cualquier intento de cambio de estos
parámetros establecidos por los bancos internacionales y mundiales, cualquier
gobierno es “apuntado con misiles” para que “revea su plan de acción”? ¿Alguna
vez le prestaste un mate a tu hijo, y le exigiste que te devolviera un mate y
una bombilla para que pague los intereses del préstamo? ¿Lo harías con un amigo
o un vecino? ¿Por qué crees que con el dinero debería ser diferente? ¿Sabes
realmente cuál es el valor agregado del “trabajo” de los bancos
internacionales, qué es lo que realmente le aportan a la humanidad?
Quizás seamos esclavos del dinero... en todas sus formas.
Esta moderna, impersonal, intangible, insensible, y sutil forma de esclavitud
es tal, que hoy en día el empleador, otrora el patrón tenedor de esclavos,
dispone de esclavos a su servicio que no solo le salen mucho mas barato que con
la esclavitud explícita, que por un costo razonable y precalculado ellos mismos
(los esclavos) serán responsables por su vivienda, su salud, su familia y sus
problemas en general, sino que en el mercado abundan personas que piden a
gritos ser esclavizadas, y no hay que dar explicaciones a nadie, si algún
esclavo se rebela, son los mismos esclavos que se encargan de encauzarlo y
callarlo, o en el caso extremo, excluirlo de la sociedad, aunque sea una
exclusión mas metafórica que literal, simplemente no se le permitirá ser
esclavizado y por consiguiente estará condenado a sufrir todo tipo de penurias
e injusticias sociales.
Una de las mayores dificultades para afrontar esta
problemática, es que la solución debe ser colectiva, cualquier acción
individual sería suicida.
Así que el primer paso para una solución colectiva es, la
comunicación, el pensar en ello, y la crítica objetiva.